Después de adquirir Arysta LifeScience, UPL se consolidó como una de las cinco principales proveedoras globales de soluciones para la agricultura. En ese marco, puso en marcha su propósito OpenAg, que busca abrir la agricultura. UPL Argentina sigue los desafíos de esa nueva manera de producir que requiere de la construcción de redes para conseguir el crecimiento productivo de una manera sostenible.
Desde entonces trabajamos como agencia de prensa y RRSS de la compañía y a partir de junio de 2020 somos además su agencia creativa.
Nidera es una marca de semillas de la multinacional Syngenta. Anteriormente lo fue del holding COFCO y antes de todo eso, una empresa argentina productora, exportadora y comercializadora de materias primas y servicios agrícolas a nivel internacional.
Nuestro trabajo con Nidera comenzó en 2006 y continúa hasta la actualidad.
Iniciamos como agencia de prensa de la División Nutrientes y Protección de Cultivos de Nidera S.A. En 2011 también sumamos a la División Semillas. Continuamos trabajando cuando fue adquirida por COFCO y en la actualidad, como marca de Syngenta. Desde el principio, nos ocupamos de generar contenidos y ejecutar estrategias de comunicación vinculadas a acciones corporativas, lanzamientos comerciales y difusión de productos y tecnologías.
Trabajamos codo a codo con las áreas de marketing. Somos parte del equipo y en el constante ir y venir de ideas, nuestro trabajo tomó múltiples formas.
¿Cómo fortalecer la conexión de Nidera con su público? En la búsqueda de respuestas a este interrogante está encolumnado nuestro trabajo. Así, generamos contenidos, construimos noticias, pensamos estrategias, vinculamos a la marca con los medios de comunicación, cubrimos periodísticamente sus jornadas técnicas y elaboramos contenidos para canales propios como páginas webs, newsletters y redes sociales.
CLAAS es una empresa alemana líder mundial en maquinaria agrícola.
Comenzamos a trabajar con CLAAS Argentina en el año 2010. Juntos fuimos dándole un perfil propio a su comunicación. Además de difundir las novedades y lanzamientos de la empresa en la región, funcionamos como una usina de ideas y equipo de apoyo para el área de marketing. Plan de medios, textos publicitarios, guiones audiovisuales, administración y contenido para redes sociales, cobertura periodística de jornadas y convocatoria a medios son algunas de las tareas que desarrollamos para la compañía.
Pero lo que más nos gusta es crear contenidos que llenan de sentido a la marca. En www.smartfarming.com.ar están las historias de CLAAS que vale la pena contar.
El Instituto de Capacitación Agropecuaria (INCAGRO) fue creado por FAECyS, CONINAGRO, Acopiadores y CEC a partir de la necesidad de brindar mayores herramientas y profesionalización al personal de rama acopio/rama cerealera.
Desde 2020 hacemos la prensa y nos ocupamos de las redes sociales del Instituto.
Comenzamos nuestra relación con la Federación de Acopiadores en 2007, haciéndonos cargo de la producción, redacción, diseño e impresión de la revista Acopiadores.
Desde hace ya varios años producimos periodísticamente y escribimos los suplementos especiales temáticos agropecuarios que publica el diario La Nación. Participamos en todo el proceso, desde la elaboración del sumario hasta su publicación. Algunas de estas ediciones especiales se publican en papel y otros exclusivamente en versiones online y ya son parte de la agenda anual de contenidos de la sección campo.
De 2015 a 2018 fuimos la agencia de prensa de la exposición agroindustrial más importante de la Argentina. Generamos contenidos de comunicación, producimos y editamos suplementos especiales que son publicados en los diarios Clarín y La Nación (socios de Exponenciar S.A., organizadora de Expoagro), gestionamos entrevistas, atendemos la sala de prensa y coordinamos el equipo multidisciplinario de comunicación que trabaja durante los cuatro días generando contenidos gráficos, radiales, audiovisuales y para redes sociales.
Caminos y Sabores es una feria que reúne a productores de alimentos regionales, artesanos y representantes de destinos turísticos. Organizada por Exponenciar S.A., convoca a miles de personas que disfrutan del recorrido por el mercado, de las demostraciones de cocina, de espectáculos artísticos y del encuentro con varios centenarios de expositores provenientes de distintos rincones del país. SAVIA Comunicación fue durante muchos años la agencia que difundió la feria, aportó contenidos de prensa y produjo los suplementos especiales que publicaron los diarios Clarín y La Nación. También coordinamos al equipo multidisciplinario que genera contenidos audiovisuales y de redes durante la feria.

Florencia Schneeberger
Gerente de Marketing de Servicios

Daiana Repetti
Responsable de Marketing

Cristian Mira
Editor de la Sección Campo

Camila López Colmano
Gerente de marketing de la División Nutrientes y Protección de Cultivos de Nidera

Emilia Williams
Gerente de Marketing e Internacional
Se trata del NS 7765 VIPTERA3 de Nidera, que en la zona núcleo alcanzó los 185 qq/ha.
En el corazón de la zona núcleo, donde los rindes altos no son la excepción sino la regla, todavía hay lugar para las sorpresas. Eso fue lo que le ocurrió a Fernando Llobet, productor de Elortondo, en el sur de Santa Fe, cuando decidió probar un híbrido nuevo en una porción de su campo.
En un lote de 50 hectáreas, apostó apenas 10 al NS 7765 VIPTERA3. El resto quedó en manos de un material ya probado, el AX 7761 VT3P, que venía acompañándolo campaña tras campaña con resultados consistentes. La lógica era prudente: probar sin arriesgar demasiado.
Pero el resultado cambió el planteo. “El 7765 le ganó por unos 8 quintales”, resume. Y no fue en un año sencillo. Los rindes finales oscilaron entre 178 y 185 quintales por hectárea, con un promedio cercano a 182 qq/ha. Números que, incluso en la zona núcleo, se ubican muy por encima del estándar productivo.
Para ponerlo en contexto, el rendimiento promedio nacional de maíz en la campaña 2025/26 se ubica en torno a los 76 a 79 qq/ha, según estimaciones de la Bolsa de Comercio de Rosario. Es decir, el lote de Llobet prácticamente duplicó la media nacional.
El dato no es menor si se considera cómo fue la campaña. Enero resultó particularmente duro en la región: apenas 15 milímetros en todo el mes. Un escenario que, en otras condiciones, podría haber recortado fuertemente los rindes. Sin embargo, el cultivo logró sostenerse.
Además de la genética de Nidera, la clave, según el productor, estuvo en lo que no se ve: el perfil del suelo. Las lluvias acumuladas entre agosto y octubre dejaron reservas importantes, que luego el cultivo pudo aprovechar en el momento crítico.
A eso se sumó un manejo agronómico ajustado: rotación sostenida (trigo, maíz y soja); escarificado previo para descompactar; acertada estrategia de fertilización, y control de malezas efectivo desde el arranque. “Fue una suma de cosas que se hicieron bien”, explica el productor.
Claro que el lote también acompaña. El campo donde se dio esta experiencia se ubica sobre la Ruta 33, en plena zona núcleo, y se trata de un ambiente de alta calidad, sin limitantes y con una larga historia de manejo. Allí, la rotación juega un rol central.
Pero dentro de ese esquema, el comportamiento del NS 7765 VIPTERA3 —un material de máximo potencial de rendimiento y estabilidad en fechas de siembra tempranas y tardías— fue lo que terminó marcando la diferencia.
No solo superó al híbrido que el productor venía utilizando desde hace años, sino que lo hizo en un contexto de estrés hídrico en un momento clave. Esa combinación —mayor rinde y buena respuesta en condiciones adversas— es la que empieza a cambiar decisiones.
Con más de 30 campañas encima, Llobet sabe que no hay recetas únicas. Cada lote tiene su historia y cada campaña plantea un escenario distinto. Por eso sabe reconocer cuándo algo funciona. Y mientras sigue apostando a la estabilidad de sus materiales conocidos, empieza a darle más espacio a un híbrido que logró romper un techo de rendimiento.
“Este año voy a aumentar la superficie con NS 7765 VIPTERA3”, anticipa Llobet. De todos modos, no abandona el material anterior. El AX 7761 VT3P sigue siendo, en sus palabras, “un híbrido muy difícil de reemplazar” por su estabilidad. La estrategia, al menos por ahora, será colocar a los dos goleadores en el área.
Acerca de Nidera Semillas
Nidera es una marca de semillas de maíz, trigo, girasol y soja perteneciente al grupo Syngenta. La compañía acompaña a los productores con genética de vanguardia, herramientas digitales y un equipo técnico especializado en los desafíos productivos de cada lote.
Más información: www.niderasemillas.com.ar
Redes sociales: @niderasemillas
El politólogo argentino radicado en Lisboa cerró el congreso de la Federación de Acopiadores con una lectura geopolítica que mezcló Trump, China, Vaca Muerta y la provincia de Buenos Aires. Entrevistado por Fernando Rivara, presidente de la entidad organizadora, dejó una paradoja que resonó en la sala: el país que alimenta al mundo en llamas todavía no sabe quedarse con la plata.
“A todo trigo terminó a todo lujo”, dijo Fernando Rivara al cerrar el congreso. Y la última voz que quedó en el Sheraton Mar del Plata fue la de Andrés Malamud, politólogo argentino, investigador de la Universidad de Lisboa, especialista en relaciones internacionales y en analizar los procesos argentinos con herramientas de precisión.
Pero el punto de partida no fue ni Mar del Plata ni Buenos Aires sino Washington. “Las encuestas muestran hoy a Trump perdiendo terreno de cara a las elecciones intermedias, pero eso es esperable, siempre pasa; lo que no es normal son otras cosas”, dijo Malamud para arrancar fuerte un mano a mano con Rivara.
“Existe un índice global que mide el avance autoritario de los gobiernos. En su primer año, Trump superó a Putin, a Erdogan, a Orbán y a Chávez”, reveló el politólogo. Más medidas de concentración de poder que todos ellos juntos. Y sin embargo, señaló, eso generó su propio antídoto: resistencia en el Congreso, en las Cortes, en los Estados, en la prensa y en los electores.
El problema para la Argentina es que Milei apostó al “capricho del monarca”. Y el monarca, en su segundo mandato sin reelección posible, tiene cada vez menos capacidad de ejecutar. “Hay que juntar reservas antes de que el viento cambie”, sintetizó.
Desde el campo, la pregunta es siempre la misma: ¿qué pasa con el comercio internacional? Para el especialista, la OMC, el árbitro histórico de los conflictos entre exportadores e importadores, fue vaciada. Las reglas ya no cuentan. Los tratos los define el poder. Pero al mismo tiempo introdujo una paradoja que pocos esperaban: el que está arriba es el que rompe el orden. El que sube —China— es el que lo quiere preservar, porque fue ese orden el que le permitió crecer.
“¿A quién le pedimos árbitro?”, preguntó. Pues, a China. Y los datos lo acompañan. En lo que va de 2026, varias capitales del mundo fueron bombardeadas —Kiev, Teherán, Tel Aviv, Caracas—; ¿Cuántas por China? Cero.
Ahí llegó la frase. “Con el mundo en llamas y Argentina produciendo a pleno, los dólares de la cosecha récord no se acumulan: se van en turismo y al colchón”. Malamud explicó que el equilibrio fiscal tiene dos variables —lo que se gasta y lo que se recauda— y lo que se recauda depende de lo que se mueve la economía. Cuando el Estado frena el gasto, la economía se contrae, la recaudación cae, y el círculo se cierra sobre sí mismo. “Simple de entender. Difícil de resolver”, remató.
Sin embargo, la lectura de Malamud sobre la posición argentina en el mapa global fue sorprendentemente optimista. “Argentina está casi en el mejor de los mundos, o casi”, dijo. ¿Por qué? En el mundo que se viene —donde los conflictos bélicos son frecuentes, donde la energía y los alimentos son poder— Argentina tiene exactamente eso, lo que hace falta. Alimentos. Minería. Energía. Y distancia.
Ucrania también produce trigo, señaló, pero si no puede sacarlo del puerto, si el campo está bajo artillería, la semilla más innovadora del mundo no vale nada. La geografía, en este nuevo orden, es un activo.
Eso le dio pie para abordar de lleno la política nacional con una reflexión fuerte: “Argentina dejó de ser solo la Pampa Húmeda. Hay un eje vertical —Vaca Muerta, litio, cobre, gas— que es la Argentina que crece. La pandemia aceleró ese corrimiento. Milei lo consolidó políticamente: ganó las PASO de 2023 con el interior, perdió en el AMBA y aún así ganó la presidencia.
Pero hay una contracara. La Provincia de Buenos Aires concentra el 40% de la población, el 50% del gasto social y el 50% de la pobreza. Es inviable en los términos del nuevo modelo. ¿Hay riesgo de crisis social? Malamud no lo negó. Cuando baja el consumo, baja la recaudación. Cuando sube la tarifa del transporte, en las sociedades de ingreso medio, la historia se repite: el Caracazo en 1989, Chile en 2019, Brasil en 2013. En Argentina, el transporte es el punto de mayor tensión.
Pero hay dos amortiguadores. El primero es la pandemia: dejó una generación que se retrajo hacia adentro, que no piquetea, que canaliza la frustración en redes y en apuestas electrónicas. El segundo es la gestión de los planes sociales (AUH por encima de la inflación, intermediación directa sin organizaciones de por medio). Patricia Bullrich puso el palo. Sandra Pettovello ofreció la zanahoria. Las dos fueron necesarias. La zanahoria, dijo Malamud, es la que dura.
El cierre fue sobre la clase media y la corrupción. Los casos dentro del gobierno generan grietas en la confianza. La clase media tiene una aspiración distinta a los sectores populares: no espera que nadie robe, o al menos espera que los propios no lo hagan. “Por eso Patricia Bullrich salió a desmarcarse del jefe de gabinete”, explicó.
Pero ya sabemos que todos funcionamos por “sesgo de confirmación”. Buscamos los datos que confirman lo que ya creemos. “Y en Argentina, el corrupto siempre es el otro. Quienes votaron a Milei van a encontrar una razón para seguir votándolo. Lo mismo hicieron los que votaron a Cristina”, polemizó.
Así, con un aplauso cerrado, se fue A Todo Trigo 2026, el congreso de cereales y oleaginosas de invierno más convocante e importante de Latinoamérica. Atrás quedaron 1.000 asistentes presenciales y 2.450 registrados que siguieron el encuentro por el streaming de Agrositio, con productores y técnicos de 9 países y 12 provincias argentinas. ¡Hasta la próxima edición en mayo de 2028!
En un contexto atravesado por la volatilidad económica, la incertidumbre política y los desafíos productivos, el panel “¿Qué podemos esperar para la campaña de trigo 2026/2027?” sacó a la luz la discusión más profunda del Congreso.
“¿240 dólares cierran o no? ¿Y si son 260 FAS que se acercan a 300 FOB?” Así comenzó el debate final del Congreso A Todo Trigo, el encuentro que en su 13ª edición reunió a 1800 personas durante dos días en el Sheraton de Mar del Plata a otros , convocados por la Federación de Acopiadores, organizadora de este valioso espacio creado hace 22 años.
Con la participación de Enrique Erize (Nóvitas), Gustavo López (Agritrend), Jorge González Montaner (consultor) y Daniel Miralles (FAUBA-Conicet), moderados por Raúl Dente (Acopiadores), el intercambio dejó una conclusión compartida: el trigo argentino enfrenta un escenario de enorme potencial, pero condicionado por la falta de previsibilidad.
Durante el debate, los especialistas coincidieron en que el productor vuelve a tomar decisiones en medio de reglas inciertas. “No se puede esperar a la cosecha para saber cuáles serán las condiciones del negocio”, planteó Miralles, quien advirtió sobre la dificultad de planificar inversiones cuando las señales llegan tarde o son ambiguas.
El panel también puso el foco en la calidad del trigo argentino. Los participantes alertaron que, de repetirse un escenario climático húmedo y con menor inversión en fertilización nitrogenada, podrían volver a observarse problemas de proteína en la próxima campaña. “Hoy ya sabemos que hay mucha agua y fertilizantes caros. Ese escenario configura un riesgo de calidad”, señalaron.
En ese marco, González Montaner destacó la necesidad de construir mercados más previsibles y generar incentivos concretos para producir trigo de calidad. Tomó como ejemplo modelos como la cebada cervecera o el trigo candeal, donde existen premios claros y previsibilidad comercial. “El productor necesita una zanahoria visible antes de sembrar”, resumió.
Por su parte, Enrique Erize aportó una mirada más optimista sobre el mercado internacional y defendió el rol de la demanda global, incluso de destinos no tradicionales para el trigo argentino. El analista remarcó que países como Vietnam, Bangladesh o Marruecos continúan mostrando interés por el cereal argentino y sostuvo que muchas veces “el mercado encuentra lugar para diferentes calidades”.
Sin embargo, más allá de los precios o las oportunidades comerciales, uno de los momentos más contundentes del panel llegó cuando Daniel Miralles advirtió sobre el deterioro de herramientas estratégicas para la toma de decisiones agronómicas, especialmente vinculadas a la disponibilidad de datos climáticos.
“Argentina tiene una estación climática cada 30.000 kilómetros cuadrados. Estados Unidos tiene una cada 670”, comparó, alertando que la reducción de información meteorológica puede impactar directamente sobre el desarrollo de herramientas técnicas y modelos predictivos utilizados por el agro. “Las decisiones y muchas de las herramientas que se desarrollan están basadas en esos datos”, enfatizó.
El debate también abrió la puerta a pensar en nuevos cultivos de invierno, especialmente la colza, impulsada por la creciente demanda global de biocombustibles. Allí, los especialistas coincidieron en la necesidad de generar conocimiento técnico sólido para evitar errores del pasado. “Cuando un cultivo se quema por desconocimiento, el productor no lo quiere ver más”, advirtieron.
Entre diagnósticos técnicos, discusiones sobre mercados y críticas a la falta de previsibilidad, el panel dejó una sensación clara en el auditorio: el trigo argentino mantiene intacto su potencial productivo, pero el gran desafío sigue siendo construir condiciones que permitan transformar ese potencial en una estrategia sustentable y rentable para el productor.
En el cierre de la segunda jornada de A Todo Trigo 2026, los analistas Gustavo López (Agritrend) y Enrique Erize (Nóvitas) analizaron lo que se espera para el mercado mundial y local de trigo en el ciclo 2026/27. Geopolítica, volatilidad y algunas certezas.
De cara al comienzo de una nueva campaña fina, el consultor Gustavo López reflexionó sobre las perspectivas de cara al mercado internacional de granos, con el foco puesto especialmente en el trigo. Para eso, trazó un panorama signado por el modelo “VICA”, que comprende cuatro variables centrales: la volatilidad, la incertidumbre, la complejidad constante y la ambigüedad.
“El trigo ya no es un commodity”, aseguró en primera instancia, indicando que es al mismo tiempo “activo financiero, factor de estabilidad social y estratégico desde el punto de vista alimenticio”.
Sobre el eje de la volatilidad, López explicó que el esquema actual está muy marcado por fuertes cambios en el precio de granos e insumos, que afecta tanto a la oferta como a la demanda. Esto se traduce en la posibilidad de una menor área sembrada, así como de una menor producción global.
Como si eso fuera poco, el aspecto climático –con sequías, inundaciones y temperaturas extremas- conduce a una volatilidad productiva, que se suma a la volatilidad geopolítica con conflictos como el de Medio Oriente.
“Ya no existen mercados tranquilos. Vivimos en un marco de volatilidad permanente que nos afecta a diario”, sentenció el analista.
Todo esto provoca mayor incertidumbre, con preguntas que, para López, son difíciles de responder. “¿Qué puede hacer Rusia en una guerra de estas características? ¿Qué pasa con los stocks estratégicos de China? ¿Brasil seguirá comprando al mismo ritmo? ¿Las restricciones comerciales seguirán en el tiempo? ¿El sudeste asiático seguirá traccionando?”, se preguntó.
Ante eso, sostuvo: “El mercado descuenta el riesgo antes que la escasez. Le interesa más que es lo que puede pasar que lo que realmente pasa, si hay mercadería dando vuelta”.
Respecto al eje de la complejidad, López explicó que hoy el trigo se convirtió en un “cúmulo de temas”, donde “todo afecta a todo”. En concreto, las variables que influyen en el mercado son muchas más que el clima. “Está la energía, los fertilizantes, los precios, la logística, los aranceles, el clima, la sanidad, el volumen, el dólar, los aranceles, la calidad, el consumo animal, los precios, la geopolítica, la tecnología, la trazabilidad, los sustitutos”, enumeró.
Finalmente, señaló que este panorama lleva a una abundancia de datos e información, que pueden conducir a señales confusas.
“La misma información puede tener sentido opuesto según como se la analice. Esta información sino tiene un análisis correcto puede mandar para un lado o para el otro las decisiones”, alertó.
Para concluir su exposición, López tomó el último reporte de Estados Unidos, que acusa una caída productiva de 25 millones de toneladas.
“Es lo mismo que una producción argentina muy buena. Eso evidentemente tendrá un tipo de impacto en tener. El consumo está en niveles similares, con lo cual, con menor oferta y mismo consumo, habrá un impacto en los stocks. Eso obviamente lleva a una expectativa de precios seguramente al alza. Creo que habrá una situación optimista”, dijo.
Y reflexionó: “En un mundo VICA, el trigo ya no es solo producción. Es estrategia, resiliencia y capacidad de adaptación. El desafío ya no es producir más, sino competir en un mercado global cada vez más impredecible”.
El peso de la geopolítica en la formación de precios fue retomada por el analista Enrique Erize, quien aseguró que a la hora de tomar decisiones es clave analizar la evolución del mercado.
“Pasan demasiadas cosas juntas y el mercado se vuelve un festín para los fondos de inversión, que se nutren de volatilidad. Tenemos que aprender a leer con inteligencia los mercados”, afirmó.
En esta línea, llamó a los presentes a analizar la situación de la India, que cada vez se interesa más en los productos argentinos. “La India será en los próximos años lo que fue China en los últimos veinte para Argentina. La india es nuestro futuro en materia de alimentos”.
Yendo al plano triguero, Erize analizó que la última dejó un importante excedente exportable, que generó una tendencia bajista. “Alcanzamos las 27 millones de toneladas. Con un consumo interno de 7 millones de toneladas, había que vender 22 millones. Y se vendió como pan caliente. Llegaron países que nunca le compran a la Argentina: China, Argelia, Marruecos, Tailandia, Brasil, Indonesia, Bangladesh, Vietnam. Vendimos a lugares donde nunca vendimos”, indicó.
“El balance de trigo da que ya vendimos 13 millones extra Mercosur. El trigo va a subir, calma, no se apresuren a vender. Faltan 5 meses para que aparezca nuevo trigo”, sostuvo a continuación.
De cara a la próxima campaña, que según se anticipó va camino a una fuerte caída productiva, el analista se pregunto: “¿Qué valor le pongo en el Excel al nuevo trigo?”. Ante esto, afirmó que el único precio “transparente y que se publica todos los días es el FOB de Kansas”, con lo cual ese es el que los productores deben mirar.
El voltaje del encuentro se encendió respecto de los datos locales: “La Secretaría dice que el FOB está 246. La BCBA dice 248. A mí me parece que es bajo. ¿Y cuánto tendrían que estar pagando? 212 a 213. Pero están pagando 232. ¿Son generosos que me están pagando 20 dólares más por que sí? ¿O el FOB es trucho? 232 con un FOB de 248 no se explica”.
A continuación, sostuvo: “Es muy importante entender el FOB Índice, que es el que pone la Secretaría. Es el que estima para pagar retenciones y anotar exportaciones. Hace tres años, con el anterior gobierno alguien permitió que se anotaran 8 millones de toneladas a entre 40 y 50 dólares menos de lo que tendría que ser, y eso fue una estafa para mí”.
En su conclusión, Erize afirmó: “No repitamos esas cosas, no olvidemos de dónde venimos”.