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29
abril
2026
CLAAS Caso de éxito

“La ventana de cosecha es cada vez más chica”

Para Raúl Bilbao, responsable productivo de Milcam, una empresa agropecuaria de Carhué, la necesidad de trabajar muchas hectáreas en tiempo récord es una de las razones por las cuales eligen contar con la cosechadora más potente del mercado: la LEXION 8800.

Juliana Milla es ingeniera agrónoma y representa a la tercera generación de la empresa familiar Milcam Agropecuaria, una firma de Carhué, provincia de Buenos Aires, dedicada a la producción agropecuaria, la venta de insumos y el acopio. En su recorrida por Expoagro, Juliana cerró la compra de una LEXION 8800 TERRA TRAC con plataforma CONVIO Flex de 50 pies. Es la cuarta cosechadora CLAAS que tienen. La primera la adquirieron en 2003. Antes de la 8800 tuvieron una LEXION 780.

Hace pocos días, Raúl Bilbao, responsable productivo de Milcam, la recibió en el campo con la ilusión de volver a contar con la última tecnología CLAAS para enfrentar campañas cada vez más desafiantes.

En el sudoeste bonaerense, donde cada campaña exige precisión, velocidad de respuesta y decisiones estratégicas, la incorporación de una nueva cosechadora es mucho más que una inversión. Representa una forma de trabajar, una visión de largo plazo basada en la confianza.

Así lo expresa Raúl Bilbao, quien desde hace más de tres décadas lidera la operación agropecuaria de Milcam. “Siempre tuvimos CLAAS. Somos fanáticos del fierro y estamos reconformes con todo”, resume.

Milcam trabaja unas 7.500 hectáreas entre superficie propia y alquilada, con agricultura, ganadería y una estructura integrada que incluye maquinaria propia, transporte y personal especializado. En ese esquema, la eficiencia operativa no es una opción: es una necesidad.

“Las condiciones productivas de Carhué son muy variables”, dice Bilbao y detalla: “Hacia el Sur es un poquito más duro, menos profundo, y al Norte empieza la arena y cambia todo, el campo es mucho mejor. En estos últimos 10 años el maíz tardío empezó a ganar espacio. Hoy tenemos casi la misma superficie de maíz que de fina. Y pudimos incorporar 1200 hectáreas de riego en pivot en los últimos dos años, cosa que para la empresa fue fundamental”.

Para Bilbao, una de las claves del negocio actual está en la velocidad de trabajo. “Cada vez la ventana de cosecha es más chica. Entonces necesitás una máquina más grande, con más capacidad, que haga más hectáreas por día”, explica. Además, afirma que contar con una muy buena cosechadora le permite tener un muy buen operario que la maneje.

La nueva incorporación de la empresa es una LEXION 8800 de gran porte con sistema de orugas, pensada para maximizar rendimiento, estabilidad y cuidado del suelo. Según detalla, la cosechadora anterior ya alcanzaba jornadas de hasta 120 hectáreas diarias, mientras que con esta nueva unidad esperan superar las 140 hectáreas por día en condiciones óptimas.

Bilbao también destaca las ventajas técnicas del sistema de orugas, cada vez más valorado en máquinas de alta capacidad. “Compacta menos el suelo que una rueda, hace un corte mucho más nítido y la máquina es mucho más estable. Una vez que andás con orugas, es difícil salir de ahí”, afirma.

Milcam cuenta con alrededor de 20 colaboradores y una estructura donde cada área cumple un rol estratégico. “Es un orgullo cómo funciona la empresa. La gente que trabaja conmigo es muy buena. Cuando elegís gente buena, todo es mucho más fácil”, asegura Bilbao.

“Estamos muy diversificados y miramos mucho los números”, dice el encargado que lidera todas las tareas sin tercerizar ningún servicio.

Además, la tecnología digital que proponen las cosechadoras CLAAS potencian la estrategia de la empresa, que utiliza herramientas de agricultura de precisión, mapeos de rendimiento y siembra variable, integrando innovación digital a la toma de decisiones agronómicas.

Para Bilbao, la continuidad con CLAAS no responde solo a una marca, sino al respaldo comprobado campaña tras campaña. “Cuando comprás CLAAS, no precisás mirar mucho, porque sabés que todo es excelente”, dice.

 

Sobre CLAAS

Fundada en 1913, CLAAS (https://claas.com/es-ar/) es una de las empresas líderes en maquinaria agrícola a nivel global. Con sede en Harsewinkel, Alemania, es la mayor fabricante mundial de picadoras de forraje y líder europeo en cosechadoras.

23
abril
2026
Federación Acopiadores A TODO TRIGO

En medio de un “shock externo”, A TODO TRIGO 2026 busca ordenar decisiones en la cadena cerealera

Raúl Dente, director ejecutivo de la Federación de Acopiadores, adelanta las claves que dominarán la agenda el 14 y 15 de mayo en Mar del Plata: costos, logística, márgenes, mercados y geopolítica, en un contexto de alta volatilidad.

Bajo el lema “Del rinde al negocio”, A TODO TRIGO 2026 llega en un momento bisagra para la cadena del cereal. “Estamos frente a un shock externo de proporciones mayúsculas”, remarca Raúl Dente, director ejecutivo de la Federación de Acopiadores.

La definición remite a un fenómeno exógeno, de escala internacional, que excede ampliamente la dinámica local. “Es un escenario atravesado por tensiones globales —con Estados Unidos, Irán e Israel como protagonistas— cuyo impacto ya se hace sentir en los mercados”, señala Dente y advierte que la intensidad y la duración de este proceso aún no están definidas, lo que vuelve prematuro cualquier diagnóstico.

El tradicional congreso organizado por la Federación de Acopiadores reunirá el 14 y 15 de mayo en el Hotel Sheraton de Mar del Plata a más de 60 expertos de primer nivel en un escenario que, esta vez, viene cargado de interrogantes que van bastante más allá de la realidad argentina.

El impacto ya se siente en los eslabones de la cadena. Costos de producción, logística, distribución y precios netos al productor acusan el golpe. Un ejemplo concreto: la tarifa de referencia del transporte, que había encontrado un nuevo equilibrio a mediados de febrero, volvió a ser terreno de disputa.

En ese marco de incertidumbre, el Congreso A TODO TRIGO se propone como el ámbito de debate entre los integrantes de la cadena triguera. “Aspiramos a que, para entonces, el panorama sea un poco más claro y podamos dar indicaciones concretas en un escenario más definido”, señala el dirigente de Acopiadores. Lo que está claro es que el tema estará presente en prácticamente todos los paneles: por más que la charla sea sobre malezas o genética, la revisión de costos aparecerá inevitablemente.

Entre las novedades de esta edición se destaca la incorporación de un espacio de “Mensajes para las empresas”, orientado a la gestión —manejo de activos y pasivos, financiamiento, personal, empresas de familia, sucesiones— y pensado para cualquier tipo de empresa del agro, pero con especial atención en el acopio, un negocio muy especial y profesionalizado. “La nueva realidad exige al empresario tener en cuenta variables sustancialmente diferentes a las que existían antes”, resume.

Con 22 ediciones de trayectoria, A TODO TRIGO se ha consolidado como el congreso de referencia ineludible para quienes toman decisiones en la cadena del trigo y los cultivos de invierno en Argentina y la región. Un encuentro que, con el transcurrir de los años, se ha transformado en un verdadero termómetro del sector.

El programa completo puede consultarse en www.atodotrigo.com.ar

21
abril
2026
CLAAS Eficiencia

¿Por qué cosechar con CLAAS permite ahorrar casi medio millón de pesos por día?

Detrás de la ventaja operativa de las cosechadoras CLAAS hay un sistema de gestión inteligente de la potencia que es marca registrada. Un repaso por los números que se manejan en los lotes por estos días.

Más que nunca, la eficiencia ha dejado de ser un atributo técnico para convertirse en una variable económica decisiva. En lo que va del mes, el litro de gasoil agropecuario en Argentina viene rondando los 2.100 pesos y el contexto internacional hace prever subas mayores de precio. En promedio, una cosechadora consume entre 11 y 12 litros por hectárea pero una CLAAS menos de 9 litros. Si se tienen en cuenta que, en promedio, una cosechadora de gran porte puede recolectar unas 100 – 120 hectáreas por día, la ventaja operativa se vuelve contundente. Cosechar con una CLAAS puede significar ahorros superiores a los 420.000 pesos por día. Si el consumo de la competencia es de 12 litros, el ahorro asciende a 630.000 pesos por jornada de trabajo.

¿Es este dato real? ¿A qué obedece? El menor consumo no es casualidad. Es resultado de la ingeniería aplicada para aprovechar mejor cada litro.

Uno de los diferenciales clave de las cosechadoras CLAAS es DYNAMIC POWER, un sistema de gestión inteligente que adapta automáticamente la potencia del motor según la carga real de trabajo. En la práctica, la máquina entrega solo la energía necesaria en cada momento: si las condiciones de cosecha son livianas, reduce potencia y ahorra combustible. Si el cultivo exige más esfuerzo, aumenta la potencia automáticamente. Esto permite lograr hasta un 10% de ahorro de combustible, manteniendo productividad y rendimiento. Desde el año 2026, DYNAMIC POWER está disponible en los nuevos motores MAN de las series LEXION y TRION.

Una trilla eficiente también demanda menos energía. Las cosechadoras CLAAS incorporan el reconocido sistema APS SYNFLOW que mejora el flujo del material dentro de la máquina y reduce esfuerzos innecesarios.

A eso se suma el sistema ROTO PLUS, que separa granos por fuerza centrífuga con muy baja demanda de potencia, logrando alta capacidad de trabajo con menor consumo.

A su vez, los motores de última generación utilizados por CLAAS cuentan con gestión electrónica avanzada que ajusta el funcionamiento en tiempo real evitando excesos y manteniendo siempre el rango óptimo de eficiencia.

“El bajo consumo de combustible de nuestras máquinas es un dato contundente que vemos reflejado constantemente en el sistema CLAAS connect, la herramienta digital que concentra todas las soluciones vinculadas a la gestión de máquinas, entre otras prestaciones. Pero el impacto no queda ahí, hay que sumar que consumir menos combustible también implica un menor desgaste del motor y sus componentes, menores emisiones y mayor autonomía de trabajo”, detalló Reynaldo Postacchini, vicepresidente de CLAAS Argentina.

 

Sobre CLAAS

Fundada en 1913, CLAAS (https://claas.com/es-ar/) es una de las empresas líderes en maquinaria agrícola a nivel global. Con sede en Harsewinkel, Alemania, es la mayor fabricante mundial de picadoras de forraje y líder europeo en cosechadoras.

17
abril
2026
Nidera Girasol

El girasol se corre del mapa y conquista nuevas zonas a fuerza de buenos resultados

En los últimos seis años, la superficie en zonas no tradicionales se duplicó y hoy representa el 20% del total nacional. Córdoba, San Luis, Entre Ríos y el sur de Santa Fe son el nuevo frente de un cultivo que ofrece pisos que otros no pueden garantizar. ¿Cómo es el nuevo mapa?

Corre la campaña 2025/26 y en el centro norte de Córdoba se cosecharon lotes de girasol donde antes no había antecedentes del cultivo. Los productores que se animaron fueron recompensados con buenos rindes, alto contenido de aceite y, sobre todo, una estabilidad que otros cultivos no les estaban dando en esos ambientes.

“Los que sembraron girasol esta campaña se encontraron con muy buenos niveles de rendimiento de grano físico y también con muy buenos contenidos de aceite”, dice Facundo Lescano, extensionista de Nidera Semillas para esa zona. Y agrega un dato que habla más que cualquier número: los productores que no sembraron, pero que empezaron a ver más lotes de girasol cerca, se están acercando a preguntar.

El fenómeno no es nuevo, pero en esta campaña tomó una dimensión diferente. Más de 2.600.000 hectáreas sembradas y una producción que roza las 5.200.000 toneladas —cifras que no se veían desde principios del siglo XX— ponen al girasol en un lugar que hacía tiempo no ocupaba. “Este fue el año del girasol”, define Emanuel Casañas, del equipo de desarrollo de producto de Nidera Semillas para el NEA y Bolivia.

Las zonas no tradicionales —Córdoba, San Luis, sur de Santa Fe, Entre Ríos, noroeste de Buenos Aires— participan hoy en el 20% de la superficie total. En los últimos seis años, esa superficie se duplicó y no es una moda pasajera, sino el resultado de una combinación de factores que confluyeron en el momento justo.

El primer empujón vino de afuera. La guerra en Ucrania disparó el precio internacional del girasol y lo mantuvo en valores que los productores no podían ignorar. Pero el precio fue el disparador, no la razón de fondo. Lo que sostiene el interés —y lo que diferencia esta expansión de intentos anteriores que no prosperaron— es lo que el cultivo hace en ambientes donde la soja empieza a flaquear. “Los pisos de rendimiento son más altos y la variabilidad es menor”, sintetiza Lescano. En zonas de menor potencial, esa ecuación vale mucho.

A eso se suma una ventaja que los productores descubren recién cuando entran al cultivo: el girasol descomprime la logística. Tiene una ventana de siembra amplia, su período crítico cae en un momento distinto del año que el maíz y la soja —lo que reduce la exposición al riesgo climático— y libera el lote antes. Esta campaña hubo productores que sembraron girasol en agosto y pudieron meter soja y maíz en los primeros días de diciembre.

 

Un cultivo más sencillo de lo que parece

Ayelén Silva Reis, extensionista para el sur de Córdoba, San Luis, noreste de La Pampa y noroeste de Buenos Aires, trabaja todos los días con productores que se inician en el girasol. ¿Qué es lo que más le preguntan? Fecha de siembra, densidades, profundidad, secado anticipado. Eso da la pauta de que el desconocimiento técnico era una de las barreras de entrada, pero —una vez adentro— la experiencia suele ser mejor de lo que esperaban.

“Es mucho más fácil de manejar que otros cultivos. Generalmente se siembra, después alguna aplicación de post-emergencia y en casos muy puntuales algo de enfermedades o insectos. Requiere muchísimas menos entradas al lote que, por ejemplo, la soja”, describe. Y cuando recorre el sur de Córdoba por la ruta, confirma lo que escucha de los productores: “Es impresionante cómo se ha expandido. Es muy notorio”, remarca.

En las zonas no tradicionales hay además un factor sanitario que juega a favor: al no tener historial de girasol, la presión de inóculo de enfermedades es baja. Lo mismo con las aves, históricamente uno de los temores que frenaba a los productores. “No hemos visto antecedentes recientes”, confirma Lescano.

La materia grasa que no paga flete

La mejora genética de los últimos años aportó otro elemento a la ecuación. Los híbridos actuales tienen contenidos de materia grasa que superan el 52 y hasta el 54 por ciento, un valor que se sostiene por vía genética y que prácticamente no varía según el ambiente. “La materia grasa son kilos que van sin pagar flete”, resume Casañas. En una zona alejada de los puertos, ese detalle no es menor.

Para estas zonas, Nidera Semillas ofrece cuatro híbridos —tres linoleicos (NS 1117 CL, NS 1113 CL y NS 1115 CL) y un alto oleico (NS 1227 CL)— todos con tecnología Clearfield, que habilita el uso de Clearsol, un herbicida para malezas de hoja ancha. En el girasol, la oferta de fitosanitarios registrados es acotada, y ese fue siempre uno de los puntos críticos del cultivo. “Para el control de malezas de hoja ancha no hay muchos herbicidas registrados; Clearsol viene a solucionar un montón de problemáticas”, explica Silva Reis.

¿Ambientes desafiantes? Los Bajos Submeridionales, en la franja entre Santa Fe y Chaco, son quizás el caso más elocuente de hasta dónde puede llegar el girasol. Ambientes inundables, condiciones complejas, históricamente reservados para el algodón. Hace tres o cuatro campañas empezó a entrar el girasol. “Si bien el ambiente es complejo, a nivel rentabilidad el cultivo está dejando réditos”, dice Casañas. Esta campaña, Santiago del Estero sumó superficie por primera vez. Los rendimientos fueron medios, pero suficientes para volver a sembrar.

“Muchos productores que incorporaron el girasol ya piensan para la próxima campaña dejarlo instalado”, cierra Lescano. La curiosidad se convirtió en consulta, la consulta en siembra, y la siembra —en más de un caso— en satisfacción.

 

Acerca de Nidera Semillas

Nidera es una marca de semillas de maíz, trigo, girasol y soja perteneciente al grupo Syngenta. La compañía acompaña a los productores con genética de vanguardia, herramientas digitales y un equipo técnico especializado en los desafíos productivos de cada lote.

Más información: www.niderasemillas.com.ar

Redes sociales: @niderasemillas

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